Que duda cabe que en un equipo de descanso tan importante es el colchón como un buen soporte para este.

Si la base está deformada o rota el colchón se deforma o estropea al adaptarse a esa base.
Las bases de colchón se podrían agrupar en tres apartados, somier, base tapizada y canapé.
Cualquiera de ellas son buenas bases estando en óptimas condiciones.


¿Como sabemos si nuestra base está bien?
En el caso de los somieres, tenemos que mirar que todas las láminas estén bien y no partidas o desencajadas de su soporte. También es importante que los refuerzos centrales o laterales no estén doblados o arqueados, eso haría que rodeamos al centro de la cama, aunque el colchón sea nuevo, un buen colchón se adapta a la superficie y si esta es irregular el colchón también de vuelve irregular.

En el caso de las bases tapizadas, podemos tocar la parte de abajo de nuestra base y palpando notaremos si el tablero de sujeción está firme o combado. Eso es motivo de cambio. En algunas bases los tableros no son lo suficientemente gruesos y acaban doblándose. Si este es nuestro caso, tenemos que cambiar la base.
En el caso de los canapés, debemos mirar las mismas opciones que en la base tapizada además de ver que la estructura del canapé no esté deteriorada o descuadrada, en eso caso daría la sensación de inestabilidad puesto que se movería mucho cuando cambiamos de postura mientras dormimos.
Con estos consejos fáciles esperamos haber ayudado a que tengáis un equipo de descanso óptimo.
